jueves 29 de mayo de 2008

HASTA LUEGO “BEJA”


Esta vez escribo para narrar lo que fue la última reunión que tuve con mi querido amigo Joel Angel Eduardo García Bejarano, el conocido “BEJA”, “chibolero”, “rompe cuna”, etc. Jajaja y todos esos sobrenombres que nos poníamos en nuestra etapa escolar.


Bueno, mi amigo, tal y como he escrito en “Los viejos amigos!!!” se va –o mejor dicho se fue a España- pues allá le aguarda su familia y un futuro lleno de oportunidades que estoy seguro él podrá concretizar.

Pues bien, estaba anunciada la fecha de la partida y, previas reuniones deportivas (que fueron varias) coordinamos para hacer una “reunión” de despedida (Beja insiste en que se llame reunión, pues para él una fiesta es otra cosa).

El día se acordó para el domingo 25 de Mayo, un día antes de su partida. El día empezó magnífico, incluso el sol nos regaló su gran brillo, cosa que no hacía ya desde hace varios días.
La hora se acordó previamente: 4 pm, pero lamentablemente no pude llegar con puntualidad por problemas de salud, pero como había dicho llegué, tarde, pero llegué; y mi llegada fue como debe de ser, muy pero muy bien acompañado.

Estábamos reunidos Amed, El Chino, Carlos José, Joel y yo, aunque faltaron algunos, estábamos los amigos de siempre sólo que esta vez no para jugar basket, sino para despedir a un integrante del grupo que se iba a otras tierras. Ah, sin olvidar a la tan importante y privilegiada chica de la primera fila de los partidos: Flordith, quien ha estado en el 99.99% de los partidos que jugamos.

La reunión estuvo motivada para comenzar por una suculenta y muy bien preparada “papa a la huancaína” y de fondo un exquisito “arroz con pollo” que lamentablemente no pude llegar a probar por mi problema de salud, pero según comentarios estaba “bravazo”. Luego, como debía ser, una muy suave sangría para “aflojar las lenguas”, cosa que logró rápidamente pues entablamos una muy amena conversación con el profesor Bejarano –Tío de Beja, lo cual inspira su apodo de “Beja”- en la que recordamos muchas cosas de la promoción y de los muchachos que ella conformamos.

Luego comenzaron a llegar las demás invitadas: su ex enamorada, muy simpática y joven ella, su amiga igualita a Paty Wong con una acompañante y finalmente Claudia y Johana, chicas de la promoción que hace tiempo no veíamos.

La reunión estuvo llena de recuerdos, chistes y todo lo demás que hace sentir muy bien a las personas, recordamos los momentos pasados, vivimos nuestro presente e incluso hicimos proyecciones, cada quien a su estilo, sobre el futuro. En resumen la reunión parecía más que una despedida, una bienvenida nuevamente de los viejos amigos que ahí nos reencontrábamos.

Pero como dice la canción “todo tiene su final”, esa reunión tan amena y tranquila, tenía que llegar a su fin, cada uno tenía que hacer; yo por mi parte tenía que estudiar pues al día siguiente empezaban mis exámenes parciales y comenzaba con PCP 1, así que tuve que despedirme con el corazón en la boca de mi amigo.

La partida comenzó con la sesión de fotos, en la que cada uno mostró su mejor ángulo y puso su mejor rostro, aunque lo que vino mal de fábrica no se puede ocultar ni sonriendo mucho. Luego en una columna, uno por uno se empezó a despedir y dar los mejores deseos para con Beja: Chino, Carlos, Amed, Flordith, Johana, Claudia y los demás hasta que finalmente llegó mi turno. Mis palabras se entrecortaron y tuve unas ganas inmensas de llorar pues sentía que no volvería a ver a mi amigo sino hasta dentro de un muy largo tiempo; cada uno le dijo lo más sincero y lo que más le nació del corazón, y sé que eso hizo feliz a Beja.

Al retirarme finalmente, le dije algo que piense fue la despedida más corta pero sincera que le pude haber dicho, una que encerraba todo lo que quería desearle, todos los deseos de poder volver a verlo y conversar junto con todos los demás y demostrar lo buenos amigos que somos, esas palabras fueron aquellas que titulan este posteo y que se las repito a mi amigo desde aquí en la distancia, “Hasta luego Beja”.

XD

viernes 23 de mayo de 2008

“El motivo de mi narración”


Vuelvo a escribir, tras un fin de semana largo –producto de esa farsa llamada ALC-UE- en el cual estuve mal de salud, para ser específico mal de la garganta. Esos días tenía pensado escribir para este espacio, pero como he dicho, no puede por motivos ya conocidos.


Aún sin importarme la enfermedad, aproveché una leve mejoría que tuve el día viernes 16 para darme una escapada e ir a hacer el deporte que amo: basket. Sobro el partido de ese día no tengo palabra que describa de mejor manera lo que fue: FANTÁSTICO, ya que nos reunimos los amigos del colegio y, aunque faltaron varios, pudimos pasar un momento de camaradería en “Miguelón” saboreando un fabuloso “como anoche” jajaja


Pero mi experiencia gastronómica en el tan conocido local de ventas de sánguches no es lo que motiva mi narración; por el contrario, la esencia de mi relato se encuentra en algo que encontré el domingo en la noche y fue motivo de mi atención:


Estaba buscando mi cuaderno de filosofía de 4to de secundaria para explicarle a Peter (mi hermanito) sobre la teodicea, aquella que fue explicada de manera muy fácil y con esquemas muy amigables a la vista por el profesor Falconí en el colegio. En este proceso de búsqueda, encontré un trabajo de religión que guardé, si mal no recuerdo, para que “cuando sea viejo no me olvide que formé mi moral desde muy pequeño”, Bueno, al menos esa fue la intención que tuve al guardar ese trabajo, que consistí de tan sólo una copia que planteaba el problema y tres hojas, en formato de letra “Comic Sans MS” con tamaño 12, que contenían el desarrollo del mismo.

Pues bien, este trabajo trataba sobre “el relativismo moral”, tan común hoy en día-lo afirmo con toda la desilusión del mundo- en el que nos vemos inmersos todos. Es un tema que llamó mi atención, y originó un análisis muy profundo, pero por segunda vez declaro: ese tema no es lo que motiva mi narración.

Regresando a la hoja que planteaba el trabajo de religión, que tan precisamente nos dejó el profesor César, pude leer nuevamente la historia del padre Maximiliano Kolbe, sacerdote que murió en un campo de concentración en la segunda guerra mundial, sometiéndose a un castigo en lugar de un hombre que tenía esposa e hijos.
La historia narra además cómo luego de muchos años, justo el día en que estaban elevando a los altares al “San Maximiliano Kolbe”, en una ceremonia presenciada por el papa, apareció de entre la multitud un viejito, quien dijo acaloradamente “¡…gracias San Maximiliano Kolbe por sacrificar tu vida por la mía!” Pues queda claro que ese hombre que salvó el padre Kolbe a cambio de su vida, aprovechó su al máximo y jamás, pero jamás se olvidó del nombre de la persona que se entregó a cambio de él.

Ahora bien, esta historia me ha permitido pensar en algo muy importante: ¿Somos nosotros capaces de hacer sacrificios por nuestro prójimo? O quizá algo mucho más importante ¿Nos acordamos de la persona que da su vida por nosotros? La respuesta a esta pregunta cada uno la puede conocer, cada uno sabe su verdad, pero si la respuesta es sí a las dos preguntas, aquí una réplica a sus respuestas: ¿En este feriado largo has hecho algo por tu prójimo? O algo más importante, ¿En este feriado largo, has agradecido a la persona que se sacrificó por ti hace casi 2000 años? La verdad yo no, por eso escribo esto para que la próxima vez, al igual que yo, pienses en lo que vas a hacer, en el descanso que te mereces y en lo que le puedes ofrecer a nuestro salvador.

No pretendo venderte ninguna biblia ni pedirte que participes en alguna iglesia, ya que no importan religiones ni credos, tan sólo importa cuán agradecido eres con nuestro salvador, ah pero por tercera vez declaro: ese tema no es lo que motiva mi narración.

El tema que motiva mi narración es agradecer por el milagro de vivir un día más.

XD

viernes 9 de mayo de 2008

Los Viejos Amigos!!!


Eran las 2 de la tarde y ya tenía media hora de retraso. Estaba aún a dos minutos de nuestro lugar de encuentro cuando mi celular empezó a sonar: “Ya estoy por la puerta” le dije al Chino.

Cuando los divisé, aún estaban cerca del teléfono público de donde me llamaban, pues ninguno de los dos cargaba celular. Me acerqué a ellos y para comenzar les pedí mil disculpas por la demora, e inmediatamente después los saludé afectuosamente. Ya habían pasado casi dos meses desde la última vez que nos encontramos, por Internet ni siquiera converso mucho con ellos -ya que entro poco al Messenger- pero me sentí como si me hubiese encontrado a mis amigos de toda la vida.

Luego fuimos a hacer unas compras a Ripley con “Xander” y luego nos dirigimos al punto de encuentro pactado para esperar al resto de los amigos. Luego de una larga espera (reiteradas llamadas de por medio), finalmente llegaron y nos dirigimos a la cancha a encontrarnos con Pollito y su amigo César. Debo de reconocer que a pesar de la larga espera que sufrimos a causa de Amed, cuando llegó me sentí nuevamente como si viese a otro amigo de toda la vida.

Luego de una tarde muy pero muy divertida, en la que pudimos cada uno demostrar nuestras habilidades (muy pobres pero al fin y al cabo habilidades) en el basketball, razón que era la que nos unía por esta tarde, terminamos conversando un poco de la vida de cada uno como siempre ha sido: en los baños, mientras nos lavábamos conversábamos y recordábamos viejos apodos y bromas que nos hacíamos desde el colegio. Además pudimos conversar de manera más extendida sobre la partida ineludible del gran “Xander” o “Beja” como le decíamos, amigo que marcaba las jornadas de basket por gritos como “Juega con ganas!” o “Sólo dedícate a pasar la pelota!” o cosas así, pero eso sí, en fulbito era otra cosa, el chico distinto muchas veces..jajaja… Me deja emociones encontradas su pronta partida, pero habrá tiempo de una o un par de reuniones más antes de que emprenda su lejano viaje, luego de las que aprovecharé para escribir respecto a la partida de este mi viejo amigo.

Regresando a la tarde deportiva, no puedo describir todo lo bien que me hizo sentir el jugar basket, aparte de que amo el deporte me sentía como que jugaba en “familia”, claro que engalanado con la ilustre espectadora que dio realce al encuentro deportivo jajaja. Y ahora que lo pienso, es cierto, jugaba en “familia”, ya que esos chicos, amigos míos de la promoción “Luz de Mundo”, son como mis hermanos ya que a su lado he crecido, he pasado momentos felices, como cuando nos reíamos de los apodos que nos poníamos y las tonterías que decíamos; momentos de llanto, como en el retiro de 2do de secundaria, cuando el Chino y yo no paramos de llorar por una reflexión que nos dio el profesor César; momentos de reflexión, de recogimiento, de estudio y todo el montón de cosas que nos pasó en nuestra etapa escolar.

A la mayoría de ellos los conocí recién en primero de secundaria, ya que recién en ese año juntaron los salones A y B, pero siento que lo conozco de toda la vida. Amigos como ellos tuve la suerte de conocer, querer y respetar y hoy viernes 09 de mayo, tuve la suerte de reencontrar. Aunque faltaron otros como Giglipof, Dumbo, Figurón, La Llama, Cesarín, Hulk y Rocky, pero ellos no fueron pues tenían compromisos ya acordados cada uno es su agenda.

No puedo dejar de comparar lo ocurrido hoy, lo que sentí al ver a mis amigos luego de ya casi 3 años y medio de terminar el colegio, con lo que sentiré algún día al terminar la universidad; no me imagino cómo sentiré cuando después de unos años vea a Gustavo, Chamo, Anthony, Oscar, Gustrago, Mirzo y los demás amigos que estimo y aprecio mucho. Sería un sentimiento muy semejante al que sentí hoy, pero una cosa es segura: siempre habrá un motivo que nos reúna para conversar un momento, recordar otras épocas, divertirnos un poco y sobretodo, recordar a “esos viejos amigos, rostros del ayer que llevan la mente a volar”

A ustedes amigos, mi amistad eterna.

XD

lunes 5 de mayo de 2008

¡¡¡Mamá Mala!!!


En primer lugar quiero pedir disculpas por mantener este espacio sin actualizaciones ni posteos desde ya hace un buen tiempo. Reconozco que no he sabido organizarme de la manera más eficiente para cumplir con mi cometido de postear como menos una vez a la semana, pero a partir de la fecha organizaré mejor mi tiempo para poder cumplir mi meta.

Esta vez, teniendo tan cercano el día de la madre, debo de reconocer que la mayoría de personas ya van comenzando a sensibilizarse de distintas maneras por esta fecha: en los colegios comienzan las actividades como canastas, poemas, números para la actuación; en las demás personas ya piensan en el regalo que le darán a sus mamás (si es que tienen la dicha de tenerla a su lado) y si fuese el caso, los maridos a sus esposas que le han dado la bendición de los hijos.

Pues en este contexto, el día jueves 1ro de Mayo, ya por la noche estaba conversando con mi mami, y estábamos reflexionando respecto a su día y la manera cómo se vive entre sus hijos en el colegio: sus alumnos. Al respecto me dijo que ella los había sensibilizado con una historia que a su vez sensibilizó a ella hace un tiempo, esa historia del “angelito que iba a nacer en la tierra” y que Dios le dice que el ángel que estará a cargo de cuidarlo se llamaría “MAMÁ”; demás está decir que esa historia me hace poner muy sensible –confieso derramar unas cuantas lágrimas cada vez que la escucho- pero que a la vez me hace valorar el regalo que me da dios al tener a mi madre a mi lado.

Aquel día mi madre me dio para leer una historia que una de sus alumnas de había alcanzado. La historia parecía que nos la había puesto Dios en la mano, pues habla de las “madres malas”. Al finalizar de leerla me sentí…. No, mejor averígüenlo ustedes:

MAMÁ MALA:

¿Acaso tu mamá fue mala contigo?... ¡Porque te puedo asegurar que la mía si lo era! … Es más… ¡Yo tuve la madre más malvada de todas!

Mientras que otros niños comían dulces en el desayuno, nosotros teníamos que comer cereal, huevos y leches.
Mientras que otros niños llevaban una gaseosa y un alfajor para el recreo, nosotros llevábamos sándwiches caseros.
(Ya te imaginarás que la comida que nos preparaba mi madre era totalmente diferente a la que comían los otros niños.)

Mi madre insistía en saber dónde estábamos a todas horas. Se diría que éramos prisioneros. Ella tenía que saber quienes eran nuestros amigos y qué era lo que hacíamos cuando estábamos con ellos. Además insistía en que si decíamos que íbamos a estar afuera una hora, teníamos que regresar a la casa en una hora o menos.

Aunque a mi y a mis hermanos nos avergonzaba admitirlo, nuestra madre violaba la Ley del Trabajo de Menores y nos hacía lavar los platos, tender las camas, aprender a cocinar, barrer el piso lavar nuestra ropa, tirar la basura y todo tipo de trabajos inhumanos. Es más, todos los hermanos pensábamos que se pasaba las noches en vela, inventado nuevas cosas que nos iba a obligar a hacer el día siguiente.

Siempre nos molestaba con que teníamos que decir siempre la verdad. Es más, creo que cuando éramos adolescentes era capaz de leer nuestra mente.

¡Y después las cosas se pusieron peores! Mi madre nunca permitió que nuestros amigos sencillamente gritaran nuestro nombre cuando estaban frente a la casa para que saliéramos… ¡No!, tenían que entrar a casa para que ella pudiera conocerlos.

Es triste decirlo, pero por culpa de nuestra madre perdimos muchísimas experiencias que otros jóvenes normales pueden vivir… A ninguno de nosotros nos sorprendieron robando algo en el mercado, o dañando propiedad ajena; es más, ni siquiera nos arrestaron por algún crimen menor. Eso fue culpa de la mamá mala que teníamos.

Y ahora que ya no vivimos con mamá, todos nosotros somos adultos honestos y responsables. Y –tengo que reconocerlo- todos estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para ser malos con nuestros hijos, tal y como mamá lo fue con nosotros.
A decir verdad; creo que eso es lo que está mal con el mundo… ya no hay suficientes malas mamás.“



Esta historia, tal y como otras muchas que he escuchado a lo largo de mi corto caminar en la vida, me ha permitido valorar, apreciar y considerar más a las personas que tengo cerca… y en especial a mi madre, que reconozco orgullosamente que es una “mamá mala” tal y como narra la historia.

Espero ayude a reflexionar a todos y permita valorar mejor a esa mujer tan hermosa y llena de amor que tenemos en nuestras casas: nuestras madres. A ellas mi saludo adelantado por su día… ¡Que pasen un feliz día de la madre!

XD