"Amigo avance al fondo" es lo que normalmente escucho al subir a un vehículo de trasnporte público, que el cobrador, sin responder a mi saludo de "Buenos días", "Buenas tardes" o "Buenas noches". Este es el diario batallar de muchas personas que como yo, tenemos que abordar nuestros ómnibus, combis o coasters para dirigirnos a nuestros centros de trabajo, estudio, lugares de esparcimiento o regresar a casa, tras una ardua faena de estudio o trabajo.
El hecho que motiva mi narración es que hace unos días, al regresar a casa, cansado y con mucha hambre, me topé con un acontecimiento peculiar: luego de que el cobrador me cobre el pasaje (pagué un sol pues mi carnet no lo tenía a la mano), fue donde un señor que iba con su esposa y dos hijos, quienes estaban sentados al fondo, en dos asientos, ya que cada uno cargaba a un hijito.
El cobrador le dijo :"Pasaje, a ver... su pasaje" y el señor le dijo: "Cóbrate, dos, vamos al óvalo de la Perla". Hasta ese momento me pareció una conversación normal, que no tenía mayor trascendencia, pero lo que pasó después fue lo que me impactó muy drásticamente.
-El cobrador le dijo "El pasaje es un sol cincuenta, poruqe vienes desde Javier Prado"
-"Entonces toma"- dijo este señor mientras entregaba dinero al cobrador.
-"Acá falta, me estás dando uno veinte por cada uno y es un sol cincuenta"- dijo el cobrador miesntras devolvía el dinero al señor.
-"¿Qué?, si el pasaje está un sol veinte desde Javier Prado, nisiquiera vengo de Miraflores"
-"No, no, no... acá el pasaje está uno cincuenta...ha subido todo y no quieren pagar más... vas con carga y encima no quieres pagar más...no seas conchudo"- respondió el cobrador.
Estaba claro que al decir carga se refería a los niños, hijos del señor. La situación, sea cual fuese, no ameritaba que se le denominase carga a los niños.
-"¿Cómo que carga...malcriado encima eres y quieres que te pague más?"-dijo la esposa del señor, al reclamar justamente por su derecho.
-"ya, ya, si no quieren pagar más, bájense acá"- dijo el conrador entre gritos-"Baja, baja acá nomás"
-"No me voy a bajar, yo te estoy pagando y no me quieres cobrar, eres un ignorante y pro eso estás de cobrador y no llegarás a más..."-respondió el señor con mucha cólera.
Faltaban alrededor de cinco minutos hasta el óvalo, pues estabamos por Faucett y el cobrador, como se imaginarán, se la pasó mandándole "indrectas" por así decirlo y siguó cobrando el pasaje pero de una manera más brusca a los demás pasajeros, hasta que una señora le dijo: "Hijito si has tenido un mal día o no te han dado, no te la agarres con nosotros". Ese comentario me causó risa, pero aún seguía espectante por lo que pasaría al llegar al óvalo.
Llegamos al grifo antes del óvalo y el señor se puso en pie junto con su hijoto y dijo fuertemente: "Bajo en el óvalo", a los que el cobrador dijo: "No, no, déjalos más adelante".
Aquí es que yo pensé que se irían a las manos, pero como siempre una mujer tuvo que apaciguar las cosas: "Déjalo amor, que es una ignorate"
Como era de esperar el carro los dejó en otro lado, casi por el colegio General Prado, pero el señor hizo que primero baje su esposa y sus hijos para que luego, al bajar él del carro, mentarle la madre al cobrador y abotefearlo. Era un final que no me esperaba, pues el señor parecía un poco más culto y no esperaba que llegase a ese extremo.
Valgan verdades, ¿quién no ha discutido con un cobrador por el pasaje?, yo debo de reconocer que sí lo he hecho para hacer respetar mi derecho de pagar medio pasaje, ya que los cobradores tienen la obligación de respetar ese derecho adquirido por los estudiantes y que mayormente pasan por alto los transportistas. Cuando pagamos con carnet medio, los estudiantes somos muchas veces mal vistos, se abusa de nosotros haste dicen: "Avance al fondo y acomódese bien" y si uno le dice: "Pero ya no hay espacio" y el cobrador responde "Encima paga medio y no quieres avanzar".
Pues parece que estos señores no saben que una propiedad básica de la materia es la impenetrabilidad y que dos cuerpos no pueden ocupar un espacio a la misma vez, en el mismo tiempo; o quizá creen que su unidad es tan grande que entra todo el bendito distrito; sea cual fuera el caso, hay una capacidad máxima que cada carro debe llevar y que sólo cumplen cuando "hay batida" que es como le llaman cuando los policías están verificando que se cumplan las normas de tránsito.
A mi parecer uno de los temas principales del transporte es el del pasaje medio (al menos el que me afecta últimamente de manera más directa), que acompañdo de la falta de educación de los cobradores y choferes, de la informalidad de nuestro transporte, la elevada contaminación que genera nuestro parque automotor en general y la denominada cultura combi, constituyen los problemas medulares del transporte de nuestro país.
El tema del medio pasaje dió y dará mucho que hablar, pues la vigencia del carnet es desde setiembre hasta agosto del próximo año, pero los señores de la Asamblea Nacional de Rectores tienen los mejores conocimientos de logística y pronósticos, que recién comienzan a emitirlos en julio y casi siempre (por no decir siempre) llegan con retraso a los estudiantes, quienes tenemos que culturizar a los cobradores sobre la prórroga que se da a la vigencia del carnet (hasta fines de setiembre mayormente) y que los cobradores desconocen o simplemente ignoran.
Investigando un poco sobre los carnet, he visto que la política y derecho del "medio pasaje" fue instaurado desde la época en la que el estado subvencionaba el pasaje universitario, esto es: el estado asignaba anualmente una partida a ser abonada al gremio de transportistas para asumir la diferencia entre el pasaje "entero" (que es come le llaman cuando pagas completo) y el pasaje medio, beneficiando de esta manera a los estudiantes y haciendo que no se perjudiquen los transportitas con esta suma de dinero que nos nada despreciable.
Hoy en día el estado no subvenciona el pasaje medio ni se preocupa por que se cumpla con ese derecho, mas bien aborda el tema de manera muy teórica, sin poner en práctica medidas efectivas de cumplimiento. Mientras tanto, los transportistas cobran el medio pasaje que a ellos les parece, fijando las tarifas dependiendo de día, hora e incluso de la cantidad de público.
Si bien ya terminaré la universidad y probablementes este carnet que reciba en unos días sea el último de mi carrera de Ingeniería Industrial, espero que de una vez el estado tome cartas en el asunto y aborde el tema con la decisión de resolverlo definitivamente y no aplazarlo como lo viene haciendo hasta la fecha.
Hasta la próxima!
XD